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Movilidad y transporte

Los tramos pendientes de la A-12 no empezarán antes de 2023

I.P. – lunes, 15 de marzo de 2021

El Subdelegado del Gobierno baraja esas fechas para las obras desde Ibeas de Juarros a Villafranca Montes de Oca y entre esta localidad y Villamayor del Río

Los dos tramos pendientes de adjudicar que afectan a la provincia de Burgos de la A-12, el de Ibeas de Juarros a Villafranca Montes de Oca y el que transcurre desde Villamayor del Río a Villafranca Montes de Oca no se prevé que comiencen antes de 2023, y bien avanzado este año. Así se desprende de las explicaciones dadas por el subdelegado del Gobierno al alcalde de Belorado, Álvaro Eguiluz, que acompañado del teniente de alcalde, Federico Puente, mantuvo un encuentro con Pedro de la Fuente para conocer en qué estado de tramitación se encuentran los diferentes tramos de la autovía.

La ejecución de la A-12 es vital para el desarrollo de la villa beliforana, por lo que supone de mejora en la comunicación con La Rioja y porque uno de los tramos, el de Villamayor del Río a Villafranca Montes de Oca transcurre por el término municipal de Belorado, concretamente el trazado va por la zona norte, con lo que el tráfico dejará de pasar por el centro de la localidad, sobre todo el que procede de los camiones de las industrias, fundamentalmente de las minas. 

Pero además, la autovía, entiende el regidor, puede suponer un impulso a la economía de la comarca, por la posible potenciación de empresas del sector logístico, el situarse Belorado estratégicamente emplazado entre Burgos, Logroño y Vitoria. 

El alcalde de Belorado aseguraba que, tras la reunión con Pedro de la Fuente, conocen al menos las previsiones que se manejan para la licitación y comienzo de las obras, y aunque se desearía que fuera antes, el Ministerio no licitará los proyectos antes de 2023. Así, Eguiluz manifiesta que el subdelegado del Gobierno explicó que para los dos tramos hay partidas presupuestadas para iniciar los trámites, que son de 100.000 euros en 2021; 1 millón de euros en 2022 y 23 millones para el año 2023 para cada uno de los dos tramos. Los dos próximos años se pretende avanzar en los trámites administrativos y se espera que a partir de la segunda mitad de 2023 se hayan licitado y puedan comenzar con la ejecución.  

Tramo Ibeas-Burgos. Por lo que respecta al tramo entre Ibeas de Juarros y Burgos, que ya está adjudicado desde el año 2017, se conoce ya, según explicó el subdelegado, que no precisará de una nueva tramitación ambiental, porque se considera válida la declaración ya realizada anteriormente, por lo que se solventarán los temas pendientes respecto a este proyecto, una vez despejado el futuro de este tramo.

Fuente: Diario de Burgos

El arranque de la A-12 se librará de otro trámite ambiental

El tramo Burgos-Ibeas se enfrenta a un retraso notable por la rescisión de las obras paradas en 2017, pero al menos no tendrá que superar un proceso que puede alargarse otros dos años

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El corredor del Camino de Santiago en la mitad oriental sigue siendo el principal déficit viario de la provincia, junto con la falta de una autovía a Cantabria. – Foto: Miguel Ángel Valdivielso

La rescisión del contrato que todavía vincula al Ministerio de Transportes con la empresa que debía ejecutar el primer tramo de la futura autovía A-12 va para largo. El Burgos-Ibeas de Juarros, donde apenas se movieron unos metros de tierras antes de que las obras quedasen paradas, necesitará varios años para retomarse, ejecutarse e inaugurarse, pero al menos se librará de un nuevo trámite medioambiental. 

Así lo explican desde el Ministerio que dirige José Luis Ábalos a preguntas formuladas por este periódico. En concreto apuntan que para este primer tramo «no será necesaria tramitación ambiental ya que la declaración de impacto ambiental, que avala el proyecto original, no caduca una vez que las obras ya comenzaron».

A principios de año conocimos que después de tres años de parón el Gobierno se había decidido a emprender la rescisión del contrato con la UTE adjudicataria del Burgos-Ibeas de Juarros. Este procedimiento «incluye en su tramitación la audiencia a la UTE contratista», tal y como apuntan desde Transportes. «Una vez se haya formalizado la resolución, el Ministerio licitará los servicios para la redacción de un proyecto de terminación que permita en su momento volver a licitar las obras pendientes», añaden.

Este proyecto de terminación tendrá como finalidad «definir las obras que han quedado pendientes de ejecutar y poder, en base al mismo, licitar su ejecución». Para elaborarlo se tomará como referencia el proyecto de construcción original, «los documentos que definan el estado de las obras ejecutadas y las actualizaciones que sean pertinentes para tener en cuenta la normativa vigente o cualquier otro condicionante detectado durante la ejecución de las obras».

Es decir, tal y como reconocieron desde un primer momento los responsables ministeriales, el proceso va para muy largo. Pero podría ser aún peor, porque de ser necesaria una nueva declaración de impacto ambiental se añadirían entre dos y tres años de trámites extras a todo el retraso ya acumulado.

El arranque de la futura autovía A-12, de apenas 10 kilómetros de longitud, comenzó a ejecutarse de forma muy tímida a finales de 2017 pero rápidamente, tras unas pocas semanas, los trabajos se pararon. Desde el principio quedó claro que se trataba de un enfrentamiento económico entre las empresas adjudicatarias (Joca y Ocide) y el Ministerio, puesto que el tramo había presupuestado en 80 millones de euros pero fue contratado por solo 45. Eran tiempos en que las grandes constructoras tiraban los precios después de varios años sin trabajos o con fuertes recortes en la obra pública, pero no se consideró una baja temeraria y fue aceptada.

Durante tres años parecía que el camino sería la renegociación del coste del tramo y la búsqueda de un acuerdo que permitiese desbloquear la ejecución, pero finalmente se ha optado por la ruptura del contrato y esto supone prácticamente volver a empezar.

El resto de proyectos. No solo habrá que elaborar un nuevo proyecto, el que ahora se denomina «de terminación», sino que después habrá que sacarlo de nuevo a concurso, esperar que no haya problemas y ejecutarlo. Entretanto, en el resto de la futura autovía A-12 que conectará Burgos y Logroño solo hay un tramo en obras, precisamente el que hace frontera entre Castilla y León y La Rioja.

El resto, que servirán para superar la dificultad orográfica de La Pedraja y las travesías de Belorado o Villafranca Montes de Oca, siguen en fase de proyecto y con cantidades pírricas en los Presupuestos Generales del Estado que no hacen prever su pronta licitación y mucho menos construcción.

Fuente: Diario de Burgos H.J. – lunes, 8 de marzo de 2021

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